Lautaro se viste de chef – Pastilla 5

Quinta Pastilla de Caldo Literario. 

#Personajesalagresca, #Lautarosevistedechef

Querido y estimado Viejito Pascuero, he preferido aparcar las ofensas hasta ver como mis adláteres, enemigos y amigos expresaban sus cuitas no fuera a ser que confundiera el culo con las meninges, es decir, las señales y acabáramos en otra guerra civil.

Soy el Adelantado don Diego de Almagro y frustrado Virrey de Nueva Toledo. Con don Pedro de Valdivia no tuve buena vibra, me consideró siempre el conquistador rebelde y no quiso afrenta con los Pizarro que eran todos unos hijos de mala madre fabricados con entresijos de inmundicia y que mienten y mentían tantas veces como horas tiene el día, siendo esta la versión corta de su poca edificante descripción. En favor de la verdad he de decir que don Pedro sí pisó y recorrió el camino del inca, en eso Lautaro que era más de armas que de geografía la cagó. Lo que ocurrió es que cambió el trayecto, dirigiéndose a la futura ciudad de San Pedro de Atacama en lugar de al paso de Come-Caballos o San Fernando, que ese secreto a la tumba me llevé, y así obtuvo más fortuna que yo. Lo que no me parece de bien nacido es que el gobernador me acusara de crear mala fama sobre la aguerrida Chile por las miserias que pasamos para entrar y salir de tan bello trozo de tierra por los caminos más terribles del globo terrestre. Aquellos terrones estaban tan abarrotados de castellanos como la Puerta del Sol la última noche del año, algunos haciendo verdaderos estragos en los pocos pobladores que encontrábamos que hasta se escondían al vernos estrafalarios revestidos de metal y caminando con patas ajenas.

Tampoco los incas nos lo pusieron muy fácil porque nos llevamos a todos los traidores como guías, y lo único que conseguimos es que nos indispusieran con los indios del nuevo dominio. A los que no indispusieron porque indispuestos venían fue a los naturales del río Itata hacia el sur que eran buenos peleadores, ladinos y violentos. Don Pedro creyó que los domaría por el cariño o la espada, y con ninguno los contentó. A Lautaro sin embargo le tengo afectos porque fue niño criado sin sus padres naturales, como a mí me aconteció, y sé de esos sufrimientos. Natural que terminase queriendo eliminar a cuanto badulaque se le pusiera en mientes, que esa rabia la tengo yo bien conocida y amaestrada. Mi alma se llenó de júbilo cuando se acordó de mí, incluso mi cabeza volvió a ocupar su lugar antes de ser cercenada, para tener las entendederas en buen recaudo para los auxilios que estos excursionistas de la cuchara pudieran precisar; Jacinto y a sus compañeros anhelaban recorrer las tierras del altiplano, las ciudades que yo fundé, para llegar al valle de Copayapu y continuar hacia el sur, hasta encontrar la muralla de descontento de los reches.

Querían fundar la ruta gastronómica de don Diego de Almagro y mi alma se recontentó con el pasado, porque al final mi nombre iba a ocupar un sitio digno de la historia de este magnífico reyno y ahora república. Así que como ves, Viejito, las cuitas de don Pedro no están bien fundadas, lo que pasó es cosa del pasado y ahora debería estar apoyando a Lautaro en esta nueva empresa que también es la suya. Con tanto marrano y caballo, por no hablar de otros alimentos, que los hidalgos y menos ilustres castellanos introdujimos en Chile, ésta cambió para siempre su concepto gastronómico: cazuela de cerdo molido, guiso de porotos con manitos de cerdo, charquicán picante de chancho y cochayuyo y así hasta más de mil recetas, sin olvidarnos del charqui para conservar la carne sin fresquera. Yo también he querido regalarte con un licor que endurezca tu estómago como forma de agradecimiento en tu lucha por conseguir la paz que tanta falta hace.  Es un licor de azafrán, lo mejor de La Mancha condensado en una frasca de vidrio. Y ahora Viejito, ya es hora de despedirme que esta cabeza no aguanta tanto tiempo sobre mi frágil nuca sin un descansito de siglos. Gracias de corazón por dejarme hacerle estas confidencias, Viejito Pascuero, con el tiempo me he hecho sentimental, y hablar contenta y da mucho sosiego a mi alma.

A veintidós de diciembre de algún año venidero, se postra a sus pies, el Descubridor Rebelde.

#Lautarosevistedechef

 

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